Ciudad de MĂŠxico, 8 de septiembre de 2025.- La intensidad de las olas de calor causadas por el cambio climĂĄtico estĂĄ propiciando no sĂłlo la incorporaciĂłn de un nĂşmero muy importante de nuevos aires acondicionados a nivel mundial, sino mayor utilizaciĂłn de los mismos, ocasionando con ello un incremento significativo en el consumo de energĂa elĂŠctrica, provocando a su vez, un alza en las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, que a su vez inciden en el aumento de temperatura del planeta; cĂrculo vicioso que el Fideicomiso para el Ahorro de EnergĂa ElĂŠctrica (FIDE) considera necesario contener.
Se estima que a la fecha en MĂŠxico se cuenta con alrededor de 11 millones de equipos de aires acondicionados en el sector residencial y comercial, calculando un aumento anual de alrededor de 1 millĂłn de equipos, los cuales consumen del orden de un 10% del total de la energĂa generada por el paĂs.

Independientemente de lo anterior, el Director General del FIDE, RaĂşl TalĂĄn, seĂąalĂł que por ser equipos que en su gran mayorĂa operan de forma intermitente, no sĂłlo impactan negativamente en el control del cambio climĂĄtico, sino que tambiĂŠn generan inestabilidad en las redes de transmisiĂłn y distribuciĂłn del sistema elĂŠctrico nacional. Durante las horas de mayor demanda de fluido elĂŠctrico en el verano, estas intermitencias pueden llegar a detonar en el horario punta, interrupciones de consecuencias econĂłmicas y sociales importantes en el suministro elĂŠctrico.
Un tema no atendido en MĂŠxico desde el punto de vista normativo, tiene que ver con el uso racional de los equipos de aire acondicionado, especĂficamente lo relativo a la temperatura de arranque de su fase de refrigeraciĂłn. Cabe mencionar que acuerdo a un estudio de campo realizado por el FIDE, se encontrĂł que la temperatura promedio en oficinas, empresas y centros de trabajo del paĂs, es de 19°C, contrastando con las recomendaciones internacionales de fijar en verano la temperatura de arranque entre 25 y 28°C.

DestacĂł que por cada grado centĂgrado menor a esa cifra, el consumo de energĂa se incrementa del orden de un 10%; es decir que en verano, un recinto aclimatado a 19°C consume 40% mĂĄs energĂa que un recinto aclimatado a 23°C. De ahĂ que el FIDE recomienda calibrar el punto de arranque de los equipos de aire acondicionado a no menos de 23.5°C.
El director General del FIDE indicĂł que establecer un umbral adecuado para el inicio de operaciones de equipos de aire acondicionado, no sĂłlo permite ahorrar energĂa, sino tambiĂŠn evitar daĂąos a la salud, al ambiente y aumentar la productividad, tal como lo seĂąala un estudio publicado por la revista HVAC&R que indica que, en el verano los trabajadores de una oficina con temperaturas entre 24°C y 26°C, tuvieron mayor productividad y menos errores que sus similares que trabajaron en ambientes con temperaturas por debajo de los 21°C.

De acuerdo con el Plan de AcciĂłn en Enfriamiento para MĂŠxico de la SecretarĂa de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT/INECC), actualmente, entre el 10% y el 12% del total de emisiones de GEI del paĂs provienen del uso de aires acondicionados y refrigeraciĂłn en los sectores residencial y comercial, lo cual ronda los 85 MtCOââeq, de los cuales 75 Mt emanan del uso de electricidad y 10 Mt de fugas y uso de refrigerantes. Se proyecta una tendencia al alza hacia 88 MtCOââeq para 2030, pero con potencial de reducciĂłn significativa.
El consumo de energĂa para el enfriamiento de espacios se ha triplicado desde 1990 y se prevĂŠ que durante las prĂłximas tres dĂŠcadas el aumento de las temperaturas globales se dispare, haciendo que el porcentaje de la poblaciĂłn que cuenta con un equipo de aire acondicionado se duplique en 2040. De ahĂ la relevancia de eficientar el uso de la energĂa mediante la calibraciĂłn, monitorizaciĂłn para detectar fugas y mantenimiento, puesto que los equipos van perdiendo alrededor del 1% de eficiencia cada aĂąo.